moda peruana

moda peruana

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los años 70

En la década de los 70, la parte del cuerpo que más resaltaba eran las nalgas y las lucían con ajustados pantalones. La modelo inglesa Twiggy fue el principal exponente al culto a la belleza anoréxica, ya que ella era extremadamente delgada, sin pechos ni caderas prominentes.



A finales de la década, llegan los brillos y bailes de Fiebre de Sábado Noche, que transportó la vida hacía la noche. La diversión, la música con ciertos toques electrónicos, las discotecas y las luces de ambiente hicieron de la moda una fiesta.



Se dio paso a la lycra, las botas y los zuecos de altura exagerada. El pelo encrespado y voluminoso tipo Donna Summer y Farrah Facewtt moldeado con rulos y laca, guiaban la estética mientras en la música triunfaban entre la juventud grupos como ABBA, K.C and The Sunshine Band y Gloria Gaynor.


Los años 60

En los años 60 los jóvenes reclamaron su intervención y se posicionaron donde antes les estaba prohibido. La música abrió la mentalidad de los jóvenes que estuvieron reprimidos durante tanto tiempo. A mediados de los 60, la diseñadora Mary Quant, innovó la moda con la minifalda, que causó un gran escándalo de los padres y los sectores tradicionales. Esta época era consecuencia de la liberación juvenil. Esto también se reflejó en las artes, con el Pop Art.


La moda little girl, se inspiró por la guerra fría entre EE.UU y Rusia. Era un atuendo de inocencia y sensualidad, esto dio paso al plástico, usándolo tanto en la ropa como en accesorios como zarcillos, collares y carteras. Esta guerra distanció mucho la relación entre los adultos y los jóvenes, ya que estos luchaban por un movimiento social y político fundado en la paz y el amor. Esta libertad abrió un nuevo mundo y comenzó el consumo de drogas alucinógenas y se creó un estilo fantasioso de formas y colores en las telas por las mentes distorsionadas.



Artistas como Los Beatles y Jane Fonda, ejercieron el culto hindú y lo expandieron por occidente, y de aquí sale una moda, que más que una manera de vestir fue todo un movimiento social, el Power Flower Hippie.




Los jóvenes vivían en comunas y fumaban sin control marihuana. Nacieron los clásicos patas de elefante, las camisas hindú, el pelo largo y un pacifismo que tenía como centro de ataque la Guerra de Vietnam y el gobierno norte americano.



Artistas como Janis Joplin, Jimmy Hendrix y Jim Morrison, hacían enloquecer a las drogadas masas y se transformaron en mitos vivientes de toda esta generación.



Las flores eran el símbolo de la época y se usaban en la ropa, en el pelo y representaban su ideología.



Empezó a ser popular el feminismo que implicó en una marcada masculinización de la vestimenta. Las mujeres buscaban la comodidad más que la belleza y la ropa no tenía sexo, eran prendas unisex. El pelo ya no era un signo de distinción, de espaldas no se distinguían ambos sexos.

Los años 40 y 50

En 1945 se acababa la guerra y se busca la luminosidad y el glamour de tiempos pasados. Los años 50 estuvieron marcados por la elegancia y la sofisticación. Marilyn Monroe, reemplazó los moños y sombreros de los 40 por pieles finas, cachemiras y joyas se repartieron por toda Europa. Por otro lado, estaba la moda estudiantil que era más desordenada y cómoda, fue utilizada por la nueva generación oponiéndose a la elegancia.


A mitad de los años 50 apareció el estilo Beatnik, que estaba ligado a la música rock en América, y a iconos como Elvis Presley. El grupo inglés Los Beatles creó una moda de melenas largas y botas puntiagudas y elevadas, lo que causó una gran revolución social que retó los rígidos cánones a los que los jóvenes estaban sometidos.

Los años 30

En 1930 el modelo a seguir fueron las actrices Greta Garbo y Marlene Dietrich, mujeres de hombros anchos y caderas delicadas, altas y delgadas.


En este periodo la mujer estaba rodeada de encanto, sensualidad y misterio. Los hombres se morían frente a esta belleza madura de movimientos felinos y mirada dormida y la mujer sacaba provecho de su cuerpo y no lo ocultaba.


Europa entró en guerra otra vez en 1939 con la Segunda Guerra Mundial. La moda de los años 40 fue oscura y se basó en un estilo militar, y empezó otra vez el traje de dos piezas y la sencillez de los materiales que trataban de ocultar la escasez con recursos que desataron toda la creatividad en peinados, maquillaje y atuendos como guantes, pañuelos, bolsillos falsos en las chaquetas… París y Londres estaban oprimidos por los nazis, y la industria textil y de la moda dejó de ser importante. Por ello, Estados Unidos tuvo la necesidad de crear su propia moda.

En los años 1900 a 1929

A principios de 1900 se formo el ideal de la “Chica Gibson”, que era un personaje de caricatura que representaba el ideal femenino para aquel entonces y que se convirtió en todo un modelo a seguir en la vida. Su creador era un hombre, y atribuía a esta belleza los valores y costumbres que los caballeros consideraban adecuadas para una dama. Éstas debían ser de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes, además de sumisas y obedientes.


Poco después nació la mujer con forma de “S”, las que ajustaron la falda para resaltar la figura, los peinados se subieron sobre la cabeza y los sombreros se adornaban con plumas. En este momento comienza a nacer un nuevo ideal de mujer, que fue creado por ellas mismas y no por los hombres.

La nueva imagen era la de una mujer trabajadora, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio de los hombres. Esta nueva tendencia era representada por vestidos mucho más simples de confeccionar. El traje de dos piezas, llamado traje sastre era lo más apropiado para los nuevos tiempos.

En 1910 hubo un cambio rotundo en la moda, influenciado por el Ballet Ruso que recorría los escenarios europeos. Los colores llamativos y la onda oriental, remplazó los tonos pastel y las faldas largas.

Bailarinas como la sensual Isadora Duncan y la enigmática Mata Hari, se transformaron en iconos de belleza. Gracias a esto las mujeres se atrevieron a desafiar los principios morales que las ataban y empezaron a mostrar su cuerpo.


Los cuellos antes hasta las orejas dieron paso al escote en V y las faldas se acortaron sutilmente, dejando al descubierto los tobillos, lo que causó un revuelo en la época ya que las piernas femeninas están consideras durante siglos como símbolo erótico que provocaba la lujuria en los hombres y por ello tenían que ser escondidas.


En 1914 comienza la Primera Guerra Mundial, terminó por completo con el mundo de la farándula y el lujo de la moda francesa e inglesa, donde se encontraban las grandes casas de alta costura.


Cuando se terminó la guerra en 1918, la falda campana dio paso a los cortes rectos, tipo tubo. El corsé cambió su función utilizándolo ahora para disminuir el busto y no para levantarlo.


El corsé alisador y los vestidos acinturados en la cadera, eran el nuevo tipo de belleza y de mujer, y buscaban más parecerse a los muchachos que las antiguas bellezas femeninas.


Así surgió el estilo Garzonne, donde las mujeres estaban interesadas en lograr un parecido con los hombres, se cortaron el pelo y perfilaron las cejas, empezaron a salir a bailar y trataban de eliminar los patrones que diferenciaban las clases sociales.


En la época de la posguerra apareció Coco Chanel, su estilo representaba la revolución femenina. Introdujo materiales más simples y menos costosos que el chiffon, el tul o la seda.


Creó los trajes de punto, tejidos fijos que daban más y mejor flexibilidad para la nueva mujer, que comenzaba a practicar deportes y a ocupar su tiempo en algo útil.


Tras la crisis de 1929, la industria textil introdujo el lino en la moda ya que era muy barato y los materiales artificiales como las medias de seda sintética.

Primeros Años

En los primeros años del siglo XX desapareció el corsé y volvió la silueta natural de la mujer pudiendo mostrar sus piernas.


En los años 30 la modista francesa Coco Chanel reinventó una prenda que hasta entonces había sido exclusiva de los caballeros, los pantalones.



Los años 1810 hasta 1910 fueron tiempos de ostentación, riqueza y extravagancia, a este periodo se le llamo “Belle Époque”. En la moda fue evidente este periodo, los vestidos almidonados y con enagua de crinolina eran los más comunes. Al ser muy pesado, los modistos inventaron algo más cómodo pero siempre dentro del canon de la mujer pomposa, como una muñeca de porcelana.

sábado, 4 de diciembre de 2010

El diseño de modas es un arte

Todos sabemos que lo que vestimos dice mucho sobre nuestra personalidad, por esto el diseño de modas es una disciplina de gran importancia en el mundo de hoy. Aunque muchos crean que es algo superficial, lo cierto es que es toda un arte.
El mundo del diseño de modas es extravagante, glamoroso y extremadamente variado. Cada temporada, los diseñadores de moda nos presentan sus colecciones, con estampados y colores originales, y estilos exquisitos, generando nuevas tendencias.


La importancia del diseño de modas es tan grande que la ropa que vestimos marca puntos en el tiempo. Si miramos una foto de una persona tomada en los 90, podemos identificar rápidamente cuándo se tomó la fotografía con sólo mirar lo que esta persona viste.
En los 50, las mujeres solían usar corsés para afinar la cintura. También vestían escotes pronunciados, mucho maquillaje y el peinado voluminoso, una imagen bastante sexista, pero elegante.
En los 60, con el moviendo feminista, el mundo del diseño de modas cambió drásticamente, eliminando los escotes y el corsé, que era tan insalubre, y generando un nuevo estilo de peinado: el pelo corto como hombre en las mujeres (al estilo Twiggy). Sin embargo, las minifaldas se convirtieron en un éxito, y junto con ellas, las botas estilo go-go. Lamentablemente, los 60 se ven acompañados por un alto crecimiento de casos de bulimia y anorexia, que hasta hoy forman parte del mundo de la moda. También, todavía, se le daba mucha importancia al maquillaje, especialmente en los ojos.
Sin embargo, en los 70, con el movimiento hippie, las mujeres se arrancaron las pestañas postizas y suavizaron el maquillaje. La acentuación de la figura femenina perdió importancia. Muchas feministas decidieron dejar de usar corpiño, lo que generó un nuevo estilo, característico de esa década. La idea era demostrar que las mujeres eran libres, que podían hacer lo que quisieran, vestirse como quisieran, sin tener que satisfacer a los hombres. Creo que no hay mejor ejemplo que estos sobre cómo la moda dice tanto sobre nuestro estilo de vida e ideologías. El movimiento Punk en los 70 es otro ejemplo que nos demuestra que la ropa es un arte, ya que funcionaba como un medio de protesta.
En los 80 el glamour dominó las vidrieras, y los principales representantes del diseño de modas de esta época fueron Madonna y Michael Jackson. Los guantes y las medias de encaje eran prendas comunes entre los jóvenes. Las argollas en las orejas, cadenas, pantalones apretados y peinados extremadamente voluminosos eran parte de la nueva tendencia.
Una década después, el diseño de modas se concentró en la simpleza. La gente se cansó de tanto glamour, y los diseñadores se enfocaron en crear prendas cómodas y, a su vez, con estilo.
Hoy el mundo del diseño de modas nos ofrece una multiplicidad de diseños y estilos, que permite que cada persona pueda tener su propio look. Gracias a la influencia de distintas culturas, las telas y los estampados disponibles son increíbles y muchos de ellos, exóticos. Además, muchas modas pasadas todavía tienen gran influencia en la actualidad, proporcionando más posibilidades.
El diseño de moda puede estar orientado a distintos rubros. Entre ellos, se encuentran los accesorios. A pesar de que muchos creen que son sólo agregados que no indican nada, los accesorios, de hecho, son altamente necesarios para resaltar o darle vida a lo que vestimos. Muchos diseñadores pasan más tiempo analizando los accesorios que usarán en sus diseños que en la ropa en sí. Entre los accesorios que el mundo del diseño de modas nos brinda, se encuentran las carteras, brazaletes, pendientes, collares, pañuelos y bufandas, sombreros y todo tipo de aplicaciones para el cabello, sortijas, tobilleras, etc.
Muchas prendas simples pueden realmente lucirse si le agregamos el ornamento correcto. Los accesorios, como la ropa, dicen mucho sobre nosotros mismos, por eso hay que ser muy cuidadoso con lo que elegimos. Por ejemplo, un collar de colores vibrantes, como el amarillo o el verde, pueden sugerir que eres una persona alegre y positiva. Los colores más oscuros, como el gris, el violeta y el marrón, pueden sugerir elegancia.
Si crees que tienes capacidad y estilo para diseñar tus propias prendas y accesorios, existen muchísimas formas de convertirte en una diseñadora profesional. Por supuesto, la primera opción es la carrera universitaria de Diseño de indumentaria. No existe nada mejor que una carrera profesional para convertirte en una diseñadora exitosa. Sin embargo, no muchos tienen el tiempo necesario para hacerla. Una segunda opción es un curso de diseño de modas, con el que también recibes un título. Existen también cursos de moldería, figurismo, lencería, tejido, telar, arte textil, accesorios, confección, estampados y mucho, mucho más.
Un curso de confección, por ejemplo, capacita a los estudiantes a usar distintas máquinas de cocer. En los cursos de diseño de moda, lencería, estampado y arte textil, aprenderás sobre texturas, materiales, etc. Con un curso de figurismo, desarrollarás tu capacidad como dibujante, a través de técnicas de dibujo (sombreado, pintura, proporciones, dimensiones, perspectivas, etc.). En un curso de moldería, obtendrás las herramientas necesarias para comenzar a crear los diseños que tienes en mente. Por supuesto, mientras más cursos realices, mayor capacitada estarás para formar parte del universo del diseño de modas.
También existen cursos de bijouterie en donde puedes aprender técnicas de enhebrado, sobre materiales, moda, y mucho más. Algunos cursos están orientados a la bijouterie rústica. Generalmente los artesanos se interesan mucho en este tipo de curso, ya que les proporciona una herramienta para crear sus diseños y luego venderlos en ferias artesanales.
Por su puesto, también hay cursos especializados en carteras y bolsos que son realmente interesantes y útiles. Así que si tu fuerte es este tipo de accesorios, puedes capacitarte y tal vez algún día crear tu propio negocio.
Sin embargo, para llevar a cabo un negocio en diseño de modas, ya sea orientado a la vestimenta o a los accesorios, no sólo necesitas capacitarte, sino también un espíritu emprendedor. ¡Y no hay nada mejor que ganarse la vida con algo que disfrutamos tanto!
Si eres fanática del diseño de modas y tienes buenas ideas, entonces prueba ser parte de este universo. Tú podrías ser la próxima que marque un punto significativo en la historia.